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Publicaciones
Tenemos un lío considerable
Vivimos expuestos a dos mensajes que, aunque no son contradictorios en esencia, sí lo son cuando se aplican sin matiz. Por un lado, se nos recuerda que nada cambia si no cambiamos nosotros: que tenemos que asumir responsabilidad, tomar decisiones y movernos. Por otro, se reivindica —con razón— que está bien no estar bien, que no todo malestar es algo que deba corregirse de inmediato y que hay momentos en los que lo más sensato es parar y sostenerse. El problema no está en nin
29 ene
Si quieres, ¿puedes?
Durante años se nos ha repetido una idea con apariencia de sentido común: si quieres, puedes. Como si la voluntad fuera suficiente para explicar el cambio, el avance o el logro. La realidad suele ser bastante más compleja. Querer algo no implica, automáticamente, poder sostenerlo. Entre el deseo y la acción hay muchas capas: el estado interno desde el que vivimos, el nivel de carga acumulada, el contexto que nos rodea, los recursos disponibles y el margen real para decidir. D
27 ene
Sobrevivir es vivir por encima
Hay momentos en los que la vida se sostiene desde arriba: cumplir, responder, seguir. No porque sea lo deseable, sino porque es lo posible. En esos momentos, no estamos eligiendo cómo vivir, estamos asegurándonos de poder continuar. El problema no es pasar por ahí —todos lo hacemos en momentos de presión, pérdida o exigencia—, sino quedarnos instalados en ese estado. Cuando el modo supervivencia se cronifica, la vida se vuelve funcional pero poco habitable: hay rendimiento, p
22 ene
Por qué el sistema te quiere estoico
En los últimos años, el estoicismo se ha popularizado como una especie de ideal humano: autocontrol, resistencia, no quejarse, no depender de lo externo, seguir adelante pase lo que pase. En muchos discursos actuales, parece la única forma válida de estar en el mundo. Pero no es casual que este estoicismo “moderno” esté tan de moda. El sistema —organizacional, económico y cultural— funciona mejor con personas que aguantan, que regulan en silencio, que no interrumpen el ritmo
20 ene
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